La RSD Alcalá se reencontró con la victoria en El Val tras imponerse por 3-0 al Moscardó en un encuentro marcado por la lluvia pero también por el compromiso y la entrega del equipo de Vivar Dorado.
Una mañana gris que acabó en fiesta rojilla
La jornada en El Val no pintaba bien desde primera hora. El cielo gris y la lluvia persistente ponían a prueba el ánimo de jugadores y aficionados, pero el Alcalá tenía una misión clara: borrar la derrota ante el Getafe B y conquistar la primera victoria de 2026. Y lo consiguieron de manera brillante.
Samu Guillén rompe el partido
Los primeros dieciocho minutos transcurrieron con cautela. Alcalá y Moscardó se midieron en el centro del campo sin concesiones, en una batalla táctica donde ambos conjuntos esperaban el error ajeno. Pero en el minuto 18, una falta lateral al área permitió a Koné elevarse con potencia para peinar el balón. Samu Guillén, atento como un felino, aprovechó el rechace para estrenar su cuenta goleadora con los colores rojillos. El 1-0 cambió por completo la dinámica del partido.
La RSD Alcalá toma el control
Tras el tanto inaugural, el conjunto alcalaíno se adueñó del balón y del ritmo del encuentro. Las ocasiones comenzaron a sucederse en el área visitante.
Primero fue Izán quien estuvo cerca del segundo tras una jugada colectiva de manual, pero su remate en el área pequeña rozó el poste. Minutos después, una gran acción de Samu Guillén por banda culminó con un disparo de Javi Hernández que terminó impactando en Koné.
Cuando parecía que el 1-0 se mantendría hasta el descanso, llegó el segundo gol. Edu Viaña, tras un centro milimétrico de Javi Hernández, cabeceó de forma impecable para establecer el 2-0 y enviar al equipo al vestuario con El Val rendido a sus pies.
Javi Hernández sentencia desde la falta directa
La segunda mitad arrancó con el mismo guion. El Alcalá no se conformó y siguió buscando el tercero. Apenas reanudado el juego, una jugada colectiva de banda a banda estuvo a punto de materializarse, pero la defensa del Moscardó cortó el último pase cuando Koné esperaba solo en el área pequeña.
En el minuto 65 apareció el killer del equipo. Javi Hernández, desde el punto de falta directa y cuando nadie lo esperaba, soltó un latigazo imparable a la escuadra que estableció el definitivo 3-0 y desató la euforia en las gradas.
Victoria sólida y necesaria
El Alcalá siguió generando ocasiones y dominando el partido hasta el pitido final, aunque el marcador ya no se movió. Los tres puntos se quedaron en casa de forma contundente y convincente. Pero más allá del resultado, este encuentro dejó una lección de compromiso y unión. La afición respondió una vez más, demostrando que llueva o truene, este equipo nunca camina solo.
Alineación destacada: Koné y Samu Guillén en el primer gol, Edu Viaña con un cabezazo certero y Javi Hernández sentenciando desde la falta directa.







