El presidente del Gobierno defiende la «financiación limpia» del PSOE mientras la oposición critica sus evasivas en el Senado
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, protagonizó este jueves una comparecencia de cinco horas y media en la comisión de investigación del caso Koldo del Senado, su regreso a la Cámara Alta tras casi veinte meses de ausencia. La sesión, seguida por más de 270 periodistas acreditados, incluida prensa internacional, estuvo marcada por constantes rifirrafes, interrupciones y un duro interrogatorio por parte de la oposición donde no faltaron las risas del presidente.
Defensa del PSOE y acusaciones cruzadas
Durante su intervención, Sánchez defendió que «el PSOE tiene una financiación absolutamente limpia» y acusó al PP y a Vox de convertir el Senado en un «lodazal» que «retuerce el relato» para servir a intereses partidistas. El presidente aseguró que el Gobierno se toma muy en serio los hechos investigados por los tribunales y garantizó que se ha actuado con contundencia, calificando el resto como «circo» y «un inmenso bulo construido a base de manipulaciones».
El presidente de la comisión, Eloy Suárez, tuvo que realizar varias llamadas al orden durante la tensa jornada.
Feijóo exige la dimisión de Sánchez
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, afirmó tras la comparecencia que Sánchez «no puede seguir gobernando» después de los constantes silencios en el interrogatorio. «No puede seguir gobernando quien debe más silencio al ‘sólido’ Ábalos y al ‘decente’ Cerdán que explicaciones a la gente», señaló en redes sociales.
Feijóo destacó los reiterados «no me consta» y «no lo recuerdo» del presidente, apuntando que España «necesita un tiempo nuevo de reparación y limpieza».
El interrogatorio de Alejo Miranda
El senador del PP Alejo Miranda de Larra fue el encargado de concluir el interrogatorio con preguntas incisivas que generaron constantes encontronazos. Miranda, que ha liderado más de 90 interrogatorios clave por parte del PP en los últimos meses, reprochó a Sánchez tener «piel muy fina con los suyos y la lengua muy larga con los demás».
La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, consideró que la estrategia de Sánchez responde a una preparación «para defenderse judicialmente en un futuro», señalando que había preparado sus respuestas con abogados.
Críticas desde todos los flancos
Podemos también mostró su decepción. Su portavoz, Pablo Fernández, afirmó que Sánchez «ha eludido dar todas las explicaciones» y «evitado explicar todas las implicaciones de la trama de corrupción del Partido Socialista». Fernández cuestionó especialmente el uso de dinero en efectivo por parte del PSOE.
Por su parte, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, criticó el «espectáculo lamentable que denigra la política» y acusó a la derecha y extrema derecha de demostrar «cuál es su concepción de la política».
Reacciones del Gobierno
Varios ministros salieron en defensa del presidente. Félix Bolaños, ministro de Presidencia y Justicia, calificó la sesión de «tremendo bluf del PP» y lamentó el «daño al nombre de esa Cámara». La ministra de Educación y portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, tachó al senador Miranda de «fake» y consideró la actuación del PP un «papelón».
El vicesecretario del PP Elías Bendodo fue más allá y afirmó que si Sánchez «llegó estando tocado», tras sus manifestaciones «está hundido». «Si tiene dignidad, debería firmar el decreto de disolución de las Cortes y convocar elecciones», declaró en Sevilla.
Sánchez sale «contento» de la comisión
A pesar de la dureza del interrogatorio, el presidente salió sonriente y afirmó sentirse «satisfecho» y «contento» de la comparecencia. «Otros seguro que no», deslizó antes de subirse al coche oficial.
La comisión de investigación del caso Koldo continúa siendo uno de los focos de tensión política más importantes del panorama nacional, con posiciones cada vez más enfrentadas entre el Gobierno y la oposición.








